TENGO UN PROBLEMA Y NO SÉ DONDE ACUDIR

El hombre cauto jamás deplora el mal presente; emplea el presente en prevenir las aflicciones futuras”

William Shakespeare

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Tengo un problema

Así es como comienzas a admitir que precisas una solución ante una “cuestión discutible que hay que resolver o a la que se busca una explicación“.

Si te encuentras ante esta pregunta y no sabes que hacer, ni sabes qué camino tomar es importante que primero respires profundo y leas atentamente este post tomándote tu tiempo. Seguramente te ayudaremos a aclararte.

Vamos a colaborar contigo en dilucidar que camino elegir para resolver el problema que tienes delante y que puerta tomar para que se diluya.

Primero

Como has de saber qué clase de problema tienes, primero tienes qué contemplar que clase de síntomas rodea al conflicto que tienes delante. ¿Qué puede ocurrir?

  • Puedes estar sintiendo síntomas físicos de que algo no va bien dentro de tu cuerpo.
  • Quizás sientas una enorme tristeza.
  • Es posible que alguien no te haya pagado tu sueldo.
  • A lo mejor has discutido con tu ex pareja porque no te gusta como está educando a vuestros hijos comunes.
  • No sabes en qué colegio matricular a tus hijos.
  • Tienes las cuentas al descubierto y no tienes empleo remunerado.
  • entre otros.

Segundo

Una vez detectado el síntoma que te hace plantearte que te encuentras antes una difícil coyuntura en tu vida te planteas que necesitas a alguien para que te ayude a salir adelante y ver el terreno más nítido y la solución más cercana.

En algunos casos es fácil saber a qué profesional acudir o a qué centro llegarte para que se resuelva tu problema. Como por ejemplo, todos sabemos que si nos encontramos mal físicamente los Doctores pueden ayudarnos a superar nuestras dolencias. Sólo precisamos acudir al especialista competente en cada caso asesorado generalmente por el hospital o centro de salud al que llegues.

Sin embargo, hay ciertos conflictos que por su carácter es difícil encauzarlos en un profesional concreto por su carácter multidisciplinar y muchas veces su solución queda a medias por no acudir al especialista o especialistas adecuados.

Este es el caso de los problemas conyugales cuya solución puede venir de mano de un experto Psicólogo que te ayude a dilucidar que ocurre en tu pareja, de un profesional jurídico o Abogado que resuelva los asuntos legales de un divorcio y de guarda y custodia, o bien de un competente Mediador que os ayude a asentar las bases de un acuerdo que regirá entre tu pareja y tu para que todo vaya mejor.

Un equipo multidisciplinar te ayudará a reorganizar tu vida en todos los aspectos que se han visto tocados sólo tienes que llamar y concertar una cita.

Tercero

Una vez sepas que tu problema puede ser resuelto por un profesional concreto, sólo tienes que buscar al que más se adapte a tu presupuesto y a tu problema, contactar con el y pedirle una cita para que os pongáis manos a la obra y tu vida vuelva a la normalidad cuanto antes.

Si a pesar de haber leído el post tienes algún problema y no sabes a quien acudir, podemos ayudarte. Seguramente, nuestro equipo jurídico y de mediación te diga que hacer. Ponte en contacto con nosotros y te asesoraremos.

Ángela Victoria Correa Puche

Abogada experta en Mediación.

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Estamos deseando recibir vuestras preguntas y contestaros a lo que necesitéis. Lo haremos con la mayor brevedad posible.

APRENDER A DECIR QUE NO

Sé el cambio que quieres ver en el mundo”

Mahatma Gandhi

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APRENDER A DECIR QUE NO, ES DECIDIR QUE QUEREMOS QUE ENTRE EN NUESTRA VIDA

Nuestros programas familiares nos venden soluciones en forma de problema y problemas en forma de soluciones. Así generación tras generación, nos vemos atrapados en conflictos familiares que se repiten en nuestras familias y que están detrás de una parte importante de la conflictividad  existente en nuestras vidas.

¿Qué hacer ante ello? ¿En qué ideas estamos apoyando nuestras vidas que atraemos a ellas todo lo contrario de lo que deseamos?

La respuesta a estas preguntas nos acerca a la solución de cualquier situación conflictiva en la vida, ya sea de un conflicto jurídico, personal o familiar.

La solución a nuestros problemas empieza cuando cada uno de nosotros aprendemos a decir que NO, cuando aprendemos a apoyar nuestras decisiones en lo que deseamos y no en lo que otros esperan de nosotros

Solamente podremos dirigir nuestras vidas hacia lo que realmente deseamos y no hacia lo que socialmente es correcto, aprendiendo a realizar Juicios de existencia, es decir decidiendo lo que queremos o no queremos que entre en nuestra realidad y existe en nuestro universo. Siendo la clave para que un acontecimiento no exista en nuestro universo el no darle valor a ese acontecimiento. Cuando ponemos nuestro tiempo en una situación, ponemos nuestra mente y nuestra energía, estamos permitiendo que entre en nuestra vida, la estamos valorizando y le estamos dando un lugar muy importante.

Cuando estamos ante un conflicto y permitimos que nuestra existencia se llene de pensamientos referidos al mismo, cedemos nuestro tiempo en pensar en el mismo y dejamos que inunde nuestra mente. De esta forma estamos psíquicamente valorizando esa situación y ese conflicto. Por tanto, nuestro psiquismo nos va a traer más de eso que no queremos porque nuestra Psique vuelve una y otra vez a lo anterior que es el terreno que conoce.

Por tanto, nuestro  destino tiene las huellas del pasado y para cambiar ese destino no nos queda otra que  descubrir esas huellas del pasado que se han impregnado en cada uno de nosotros a través de esos programas que rigen nuestra vida y que nos llevan a hacer las cosas siempre bajo los mismos parámetros. Pautas de conducta que cada vez nos abocan a esa misma realidad que no queremos, pero que seguimos repitiendo porque nuestro psiquismo se rige por el automatismo de repetir situaciones hasta que tomamos la decisión de pararnos y tomar conciencia de que ese pasado está ahí, no para seguir repitiéndolo, sino para que aprendamos de él y lo trascendamos y bloqueemos, diciéndole que ya no lo queremos más en nuestras vidas. De esta forma dejamos de estar atados a los programas familiares que nos utilizan como objetos y nos convertimos en sujetos de nuestra existencia

Si los abogados y demás agentes jurídicos aprendemos a trabajar no solamente con los hechos que dieron lugar a una situación conflictiva puntual, sino que también atendemos a las leyes psíquicas que existen ocultas en el mismo, que nos son manifestadas a traves de las palabras y del discurso de nuestros clientes, no solamente daremos soluciones temporales a esa conflictividad jurídica sino que ayudaremos a disolver el conflicto en sí mismo.

M. Ángeles Puche Aguilera

Abogada experta en Derecho de Familia

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DIVORCIO: FRUSTRACIÓN O LIBERACIÓN

Es tan corto el amor y tan largo el olvido…

Pablo Neruda

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Casi todos creemos que cuando estamos ante una crisis de pareja lo primero que tenemos que hacer es buscar un buen abogado que nos consiga una buena pensión para nuestros hijos, la posibilidad de quedarnos con el uso y disfrute de la vivienda familiar, o la guarda y custodia de nuestros hijos. En definitiva un abogado que nos consiga unas buenas perspectivas de futuro. Pocas son las personas que buscan abogados, que además de reconducir el tema legal aparejado a un divorcio, les ayude a reconducir ese mar de emociones en el que navega la persona que se aproxima a una Separación matrimonial

Por todos es bien conocido las fases a seguir cuando la convivencia en pareja se hace inviable, pero pocas personas son las que piensan en sus emociones, en cómo quedarán después de este proceso. Pocas conocen o se plantean el hecho de que cuando la justicia les dé su sentencia de divorcio – momento en el cual creen que alcanzaran su tranquilidad -, miraran ese papel, leerán sin entender el argot en el que esa sentencia está escrita y se apoderara de ellas un enorme sentimiento de VACIO. Vacío al comprobar que su vida de muchos años ha quedado condensada en dos o tres folios  en los que poco o nada se dice del problema personal que los llevó a solicitar justicia, Vacíos porque poco o nada interesó el drama familiar por el  que ha tenido que pasar la persona y que tras la sentencia está tan vivo o más de lo que estaba antes de dar comienzo el proceso de divorcio.

Así pues, cuando tengo frente a mí a las personas a las que voy a dar su sentencia, me encuentro en la mayoría de los casos que, en casi treinta años de ejercicio profesional, nadie o casi nadie lee la sentencia en ese momento. La cogen, preguntan tímidamente por los temas que les preocupaba hasta ese momento, las pensiones establecidas, el uso del domicilio familiar y quien se queda con la guarda y custodia de los hijos menores, y luego… continúan hablando de lo que siempre les preocupó realmente, el  dolor asentado dentro de ellas y al que no saben darle salida, la frustración que les ha provocado el matrimonio porque tienen la sensación de haber obtenido mucho menos de lo que esperaban.

Lo mismo que en el primer momento dirigieron sus fuerzas a obtener unas buenas medidas económicas que le permitiesen ver el futuro con confianza, ahora, después de tener en la mano su sentencia, tienen que lidiar con el verdadero divorcio: DIVORCIARSE DE SUS EMOCIONES. Tendrán que alinear sus sentimientos con el resultado o modo de vida que pretenden vivir en el futuro y ese trabajo es algo que les toca hacer a ellas, ya que no se lo concederá ningún juez. Por tanto el verdadero divorcio es el divorcio emocional, que constituye aquel momento  en el que por fin nos sentimos bien, nos sentimos como deseamos sentirnos, y eso pocas veces se alcanza cuando concluye o termina el divorcio legal.

            Hay muchas personas que se divorcian legalmente, pero que quedan durante mucho tiempo, y otras de por vida, vinculadas de manera permanente a su ex pareja. Y ello incluso cuando llegan a formar nuevas parejas. Son personas que temen las reacciones de sus ex compañeros, que piensan más en lo que el otro/a pensará sobre tal o cual cuestión que en lo que  ellos mismos desean, es decir, no se atreven a ser quienes son y a actuar como sujetos de sus vidas. Se divorciaron un día, pero un cordón invisible de emociones mal gestionadas los mantiene atados.

   Mientras los sentimientos provocados por el divorcio (la angustia, la culpa, la deuda y el miedo) siguen presentes en sus vidas, continuan siendo prisioneros a su expareja.

    Cada vez que ponen su mente en aquello que no quieren en lugar de bloquearlo, lo que están haciendo es dejarlo entrar.

      Cada vez que actúan por temor a lo que el otro/a piense, lo que hacen es inundar sus vidas de inexistencia, convirtiéndose en objetos que el otro/a maneja a su antojo.

M. Ángeles Puche Aguilera

Abogada experta en Derecho de Familia

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LA SOLUCIÓN AL ACOSO ESCOLAR

“La educación no cambia al mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo”

Paulo Freire

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       Ahora que acaba de iniciarse un nuevo curso escolar, desde nuestro despacho damos respuesta a un tema que a todos nos afecta pero que generalmente se silencia: El Acoso Escolar.

Puesto que el mundo no está libre de conflictos, preciso incluir nuevas figuras entre las aulas que enseñen y ayuden a los niños a gestionar su vida del mañana.

Queda desfasado el pensar que el sistema punitivo ayuda a la sociedad a solucionar los problemas, puesto que en esta sociedad en la que todo está castigado y positivizado se hacen o se dejan de hacer las cosas, por el miedo al castigo más que por una verdadera consciencia del bien común.Y es, tras la comprensión del significado del bien común y el trabajo con muchos niños – a título privado -, que he descubierto que con la mediación podemos evitar el acoso escolar.

Las instituciones educativas, tanto públicas como privadas, encaran el curso con la existencia de sus Planes de Convivencia. En dichos planes regulan el procedimiento que se llevará a cabo siempre y cuando surja algún conflicto en el aula. Todos los planes buscan tener un sistema de resolución de conflictos enfocado a reconocer y resolver un problema existente para, finalmente, restaurar la relación de las personas que se ven envueltas en una controversia. He leído infinidad de planes de convivencia, sin embargo, me he topado conque dichos planes son tinta sobre papel mojado, puesto que la realidad es que no se ponen en marcha por falta de iniciativa de los centros y falta de tiempo de los profesionales que en ellos trabajan.

En muchas ocasiones, los problemas son silenciados y su abordaje ha dejado mucho que desear ya que se ha obviado la existencia del conflicto o bien se han manipulado los acontecimientos ocurridos porque como explica “el abogado Pedro González al programa el objetivo (LA SEXTA) los centros educativos “niegan la mayor” porque asumir casos de acoso escolar supondría “un fracaso de su proyecto educativo“.

Para cumplir con los objetivos de estos planes – y hablo desde mi propia experiencia -, los niños precisan ser escuchados. Pero no escuchados exclusivamente por sus profesores, ya que dentro de su horario lectivo les es difícil por la cantidad de niños a los que han de atender y el grueso de trabajo que tienen.

Necesitan ser escuchados por alguien que sabe escuchar, además de por la persona con la que se les presenta el problema. Yo les he ofrecido mi escucha activa a infinidad de niños con los que he trabajado; he escuchado sus problemas y he jugado con ellos a encontrar juntos la solución, por que lo cierto es, que ellos mismos saben que solución deben darle a sus problemas. Lo único que ocurre es que no son conscientes de que pueden hacerlo porque nadie les ha dado ese espacio y esa valiosa atención. Y cuando se les otorga los resultados son 100% satisfactorios.

Con respecto a los adolescentes, he conseguido que se sientan adultos y por consiguiente responsables de sus propios actos y hacedores de su futuro.

La comunidad educativa en general (padres, profesionales y alumnos), para resolver los conflictos que se suscitan día a día,  tienen que disponer de dicho espacio de escucha y mediación, ya sea fuera o dentro de las aulas. Todo sale ganando, puesto que es más fácil analizar la sintaxis de una frase cuando las personas hemos sabido analizar el origen de algún problema interpersonal que nos ha ocurrido.

La Mediación está al servicio de todo aquel centro educativo que desee incluirlo en su quehacer diario. Y en concreto, mi capacidad de escucha y resolución de conflictos también lo está.

El mediador es la pieza fundamental en la resolución de las controversias que surgen dentro del entorno escolar, ya que el colegio es el lugar donde nuestros hijos pasan la mayor parte de su día a día. Es por ello que, al tratarse de una comunidad humana, se suscitan infinidad de problemas.

Desde los conflictos más simples a los más complejos, todos son tratados desde un mismo enfoque: el abordaje inmediato. A la hora de trabajar en el abordaje con los niños, incluyo concienciarles de que existe un conflicto y que ellos mismos han de contribuir a resolver el asunto con técnicas de diálogo que yo misma voy potenciando, pues de esta manera restauran las relaciones  que se habían roto y favorecen la buena convivencia.

Generalmente, se piensa que las disputas que ocurren en el colegio y los institutos son “cosas de niños o adolescentes”, pero lo cierto es que dichas “cosas de niños” acaban convirtiéndose en Acoso Escolar por no haberle dado respuesta inmediata cuando aún era un conflicto menor.

Los menores de edad son conscientes de la realidad que los rodea siempre y cuando así se la muestre en una sesión de mediación porque cuando no se les permite justificar sus actos conseguimos una eficaz respuesta a los avatares que surgen cada segundo. Es por permitirles la justificación, que muchas victimas se acaban convirtiendo en verdugos para darle respuesta a las horribles circunstancias que viven, siendo su vida de adultos un auténtico tormento puesto que no han tenido un sistema que les haya ayudado a ser conscientes de que es posible que nadie salga herido de una situación de conflictividad.

Los centros educativos necesitan las mediaciones que practico para dar respuesta a cualquier problema de convivencia, puesto que juntos podemos esclarecer cualquier hecho de forma que el proyecto educativo se cumpla y se ayude a los menores de edad a crecer y a madurar.

La mediación no es sólo un procedimiento de resolución de conflictos sino que es un sistema con el que genero buena convivencia, ya que es la forma de que todos ganen y nadie pierda al afrontar los conflictos cotidianos

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Ángela Victoria Correa Puche

Abogada experta en Mediación

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VIOLENCIA INVISIBLE SOBRE LOS MENORES

Me opongo a la violencia, porque cuando parece causar el bien éste sólo es temporal, sin embargo el mal es permanente”.

Mahatma Gandhi

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¿De qué hablamos cuando utilizamos el término violencia invisible?

Nos referimos a cómo afectan a los hijos las dificultades que sus padres tienen de relacionarse. Hablamos de que los menores generan trastornos físicos y trastornos de comportamiento debido a la conflictiva relación interpersonal de sus padres.

Existen muchos padres, demasiados, que proyectan su sombra sobre sus hijos menores, librando a través de ellos una despiadada batalla de lucha de poder con ese otro progenitor, que en su día fue su pareja. No ven ni quieren darse cuenta de que sus hijos están llenos de brillo, de que son niños que buscan un espejo donde mirarse, que son seres que aprenden de sus padres a adquirir conciencia y, de que se programan para la vida a través de los programas que les transmiten sus padres, no tanto con las palabras que les dicen sino con las conductas con las que sus padres enfrentan las situaciones de la vida. Estos niños van a tener conciencia en el futuro de todo aquello sobre lo que han sido adoctrinados por sus padres.

Ningún menor debería de ser el lugar donde sus padres resuelven sus discusiones,  ningún niño debe ser manipulado ni sufrir ese tipo de maltrato disfrazado que consiste en que los padres manipulan la información que llega al menor y aderezan las vidas de sus propios hijos con una información distorsionada y negativa del otro progenitor hasta conseguir que pierda el contacto con él. Niños utilizados como armas arrojadizas para herir al otro.

Como sociedad tendríamos que escuchar la voz de alarma que supone dejar a los menores huérfanos de una de las dos energías parentales, femenina o masculina, que tanto necesitan para crecer en equilibrio. Existen padres y madres que ven como solución a sus propias vidas el hecho de separar a sus hijos menores del otro progenitor. Argumentan ante la justicia todo tipo de argumentos culpabilisticos  contra el otro para conseguir una resolución judicial que ampare su deseo de alejar al OTRO de la vida de su hijo/a. Son personas que se han puesto del lado de la conjunción “Separación= Solución.  Sin pararse a pensar, más allá de ellos mismos, en las consecuencias que a corto, medio y largo plazo tendrá para sus hijos esa omisión del otro progenitor, y lo que es peor, negándose a mirar a los problemas sociales, físicos, emocionales, familiares y de relación de todo tipo que se van a desencadenar en la vida de su hijo/a por tan equivocada y egoísta decisión.

Cuando un padre/madre pone límites a la relación de su hijo con el otro progenitor, está alejando al menor del legado que le pertenece, le está impidiendo crecer, le impide una vida armónica emocionalmente, está ejerciendo sobre el menor una violencia que no se ve, pero que al menor le merma sus posibilidades en la vida, su perspectiva en relación a lo que supone ser adulto, su alegría, su abundancia como niño.

Un niño precisa de la protección que le otorga su madre y de los límites que le enseña su padre y, si no obtiene ambos se le está condicionando su futuro, ya que su futuro siempre vendrá marcado por un pasado en el cual lo privaron del afecto de alguno de sus padres.

 Actualmente estamos construyendo una sociedad cada vez más enferma para nuestros menores. Es urgente que los padres dejen de dar la espalda a las necesidades afectivas de los menores,  que miren hacia sus hijos y sean sensibles con sus deseos. Es preciso que los hijos dejen de pagar el precio de nuestro corazón roto.

M. Ángeles Puche Aguilera

Abogada experta en Derecho de Familia

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LA DIGNIDAD DE LA PERSONA

Cuando estamos frente a personas dignas, debemos imitarlas. Cuando estamos frente a personas indignas, debemos mirarnos a nosotros mismos y corregir nuestros errores.”

Confucio

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Hoy escribimos sobre algo más profundo.

El verano nos ayuda a reflexionar sobre la vida y es por ello que hoy traemos un tema muy bonito y lleno connotaciones naturalistas.

¿DE DÓNDE SURGE QUE ALGO SEA CONSIDERADO DERECHO HUMANO?

Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, LA ASAMBLEA GENERAL proclama la presente DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

Los Derechos Humanos son la parte del Derecho que atiende al respeto y protección de la Dignidad. Por lo tanto, de las exigencias fundamentales de la Dignidad del Hombre derivaran los Derechos Humanos.

La Dignidad es el “valor inherente al individuo por el simple hecho de ser individuo”, es decir, cada ser humano es valioso, sin distinciones; pero para ello, tenemos que abstraernos de los dogmatismos, y paradigmas que nos rodean y obviar la polaridad de “lo bueno” y “lo malo”. Es imprescindible re-conocer el carácter de valor en el hombre, pues es así como nuestro subconsciente ético trabaja a favor de la principal necesidad de los seres humanos: VIVIR EN PAZ.

De la Dignidad deriva el considerar a la persona como un fin en sí misma y nunca como un medio, como proponía el filósofo Kant. Por lo tanto, todo aquello que suponga tratar a la persona como un fin será considerado, desde la perspectiva ética y moral, un Derecho Humano.

De esta premisa, deducimos que la persona es dueña de sí misma, es capaz de tomar postura con respecto a los sucesos que le acontezcan. Por lo tanto, una de las características propias de los seres Humanos es su Insustituibilidad como individuo.

Así como, tenemos que tener en cuenta lo que Martha Nussbaum nos dice de que “hay cosas que son comunes a todos los seres Humanos, y por ende a todas las Culturas”. Con ello, esta filósofa se refiere a una Dignidad acompañada de la autonomía y la libertad del individuo. Por consiguiente los Derechos Humanos serán expresión de la Autonomía.

Supone un reto recordar que todos compartimos una existencia, y que de esa existencia se deriva la Dignidad. Los representantes del Comité Redactor, quisieron demostrar al mundo que a través del dialogo podemos reconocer la Humanidad que compartimos, así como la complejidad que nos une.

Podríamos justificar racionalmente, de mil maneras, la insuficiencia de la Declaración, pues vivimos atrapados en un sistema cultural en el que el paradigma de lo científico impera, por lo que todo aquello que no puede ser explicado de forma medible, no nos lo creemos, pero lo cierto es que “CUANDO ALGO ES BUENO Y REAL, TOCA LA CONCIENCIA DE LOS SERES HUMANOS”.

Ángela Victoria Correa Puche

Abogada experta en Mediación

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¿QUÉ ES UN CONFLICTO?

Lo importante es no dejar de cuestionar. La curiosidad tiene su propia razón de existir.

Albert Einstein.

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Hoy traemos una pregunta abierta: ¿Qué es el conflicto?

Adentrándonos en el tema, para responder a esta cuestión debemos comenzar por aclarar que existen numerosas teorías que han estudiado el conflicto ofreciéndonos un panorama lo suficientemente concreto que nos ayuda a comprenderlo.

Para contestar a esta pregunta tenemos que asomarnos a concret cada uno la definición que damos sobre lo que es el CONFLICTO. Además, como ya recogimos en un post anterior, es importante saber cual es nuestro COMPORTAMIENTO ante el mismo ya que esto vendrá influenciado por lo que nos hace SENTIR estar envuelto en un problema. Generalmente, nos centramos en el conflicto manifiesto, es decir, algún problema en concreto. Sin embargo, es importante adentrarnos en aquellas cosas que hacen que se produzca un conflicto.

Generalmente, en un problema influye:

  • La idea que tenemos de que algo es un problema.
  • El comportamiento que genera esa idea.
  • Lo que sentimos en una situación concreta.

Por tanto, partimos del conflicto intrapersonal. Ese que ocurre a nivel interior ya que el problema manifiesto puede venir disfrazado de múltiples formas y por consiguiente desviarnos del tema principal de este post: definir que es un conflicto.

Kurt Lewin lo entiende como una “situación en la que unas fuerzas de magnitudes iguales actúan simultáneamente en direcciones opuestas sobre el individuo”. Freud lo vincula con el desarrollo psíquico del individuo: sin conflicto no habría evolución. Por lo que, comprender que es el conflicto y desde que perspectiva se aborda la idea de que algo es conflicto es la preciso para emprender el camino hacia la disolución del mismo.

Nuestra respuesta inmediata cuando ocurre el conflicto está basada en lo que creemos del conflicto, que deriva de lo aprendido por nuestra cultura y nuestra educación

(Soria y otros, 2008: 22).

Partiendo de la consideración de que el conflicto es universal, debemos encarar la materia recordando que para poder emplear técnicas de negociación y mediación con las personas que presentan un conflicto, primero tenemos que saber qué es un conflicto y, posteriormente, guiar a la persona al origen del conflicto que se le presenta en su vida. Para ello, es fundamental radiografiar el conflicto y comprender para qué se producen, pues, no podremos resolver qué nos indica el conflicto manifiesto si previamente no entendemos la naturaleza del mismo, es decir, de donde proviene.

Lo primero que observamos en el conflicto es su apariencia manifiesta, la punta del iceberg, creyendo que esta apariencia es el principio y el fin del conflicto, sin embargo, el conflicto presenta una serie de características “ocultas”, origen de la situación conflictiva, que mediante el proceso de la escucha activa son posibles de revelar. Estas características son las que nos ofrecen el camino para su disolución, pues son ahí donde reside el motivo del conflicto manifiesto, y donde todo conflicto cobra sentido.

Atendiendo a lo aquí expuesto… Para mi, un conflicto es la oportunidad de transcender mi propia realidad.

¿Qué es un conflicto para ti?

Ángela Victoria Correa Puche

Abogada experta en Mediación

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